LA MUERTE SIGUE RONDANDO A LOS MAESTROS.

EL sábado 23 de septiembre, en plena celebración de los 35 años de la cooperativa, recibimos la nefasta noticia del fallecimiento de nuestro compañero Nelson Velandia, rector de colegio Atahualpa de la localidad de Fontibón de Bogotá. Nelson era delegado de la cooperativa y además el pasado mes de abril, fue nombrado como integrante de la junta directiva de nuestra agencia de turismo Cootradetur. Desde este espacio, enviamos nuestra más sentida condolencia para toda su familia y rendimos tributo a su alegría, a su espontaneidad y a su compromiso en el poco tiempo que pudimos compartir.

Mas allá de la muerte de Nelson, creo que las y los maestros vivimos nuestro propio drama. Si esto pasa en la capital, cual es la situación que viven miles de educadores en Municipios y departamentos alejados del centro del país y en medio de la violencia generada por grupos al margen de la ley.

En los últimos tres años, han amenazado en nuestro país a cerca de un millar de docentes. Los Departamentos en donde más se ve amenazada nuestra labor son Antioquia, Caquetá, Nariño, Valle del Cauca, Putumayo y en el distrito capital entre otros. Entre 1.985 a la fecha, han sido amenazados no menos de 10.000 maestros y de ellos aproximadamente 3.000 han tenido que abandonar su sitio de trabajo y su lugar de residencia. En ese mismo lapso de tiempo, han asesinado 1078 docentes, y en lo que va corrido del año 2.017 han muerto violentamente 4 maestros en Córdoba, Valle del Cauca, Huila y el caso que nos ocupa en Bogotá.

Como vemos, la violación sistemática de derechos humanos y de asesinatos en contra de los educadores, ha sido históricamente reiterativa y sistemática. En todo el territorio Nacional, muchos son los casos en que los educadores trabajan bajo el temor de los mismos estudiantes, de los padres de familia o de las comunidades.

Según la federación colombiana de educadores FECODE, los educadores han sido víctimas de la violencia paramilitar, guerrillera, de la delincuencia común y estatal. Colombia ocupa el deshonroso primer lugar del mundo en donde más asesinan a maestros. Han sido muertos en todas las formas. En las sedes de los sindicatos, delante de sus estudiantes, camino al trabajo, o en su lugar de residencia como le ocurrió a nuestro compañero Nelson.

El estado colombiano y la sociedad están en deuda con la memoria de muchos maestros asesinados. Sus muertes reclaman justicia, si estos hechos ocurren en otro país, seguramente la sociedad civil se levanta y protesta. Es urgente que el Gobierno cree los mecanismos para proteger la vida de tantos educadores que por diferentes circunstancias ven hoy amenazada su vida por el simple hecho de cumplir su labor o por denunciar a bandas criminales, por delatar a quienes violan los derechos de comunidades desprotegidas, o por desenmascarar a violadores de derechos humanos. Seguiremos siendo cómplices si seguimos acallando nuestras voces.

Carlos Arturo Rico Godoy.

 

 

 

2 Comments

  1. Augusto Rodriguez Ramirez dice:

    Por favor para cuándo y dónde se realizará próxima parada de atletismo .Gracias

    • Yeison Restrepo Ríos dice:

      ¡Hola Augusto!
      Gracias por escribirnos. En los próximos meses se realizará una parada de intercooperativas; debes estar muy atento a nuestra página web y redes sociales.

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