OTRO CAPITULO DE LA CORRUPCIÓN.

Como si no bastara con todos los escándalos sobre corrupción que hemos conocido en los últimos tiempos como agro ingreso seguro, el de los Nule en Bogotá y la vía a Girardot, el de Inter bolsa, reficar, Odebrecht, en donde se desviaron varios billones de pesos, que hubieran servido para invertirlos en salud, educación o vivienda, esta semana se destapo la corrupción en la justicia colombiana. El 15 de agosto, la fiscalía destapa otra olla podrida, pero esta vez se trata ni más ni menos que la cúpula de la corte suprema de justicia. Los involucrados son tres expresidentes del máximo tribunal que debe impartir la justicia en este país. La misma corte suprema de justicia, encontró pruebas suficientes y remitió los expedientes a la comisión de acusaciones de la cámara de representantes para  que asuma la investigación, ojalá esta vez, este organismo se resarza y de manera ágil y contundente, le dé celeridad a este caso.

Muy grave que presuntos delitos sobre parapolítica cometidos por el senador Musa Besaile y el exgobernador Luis Alfredo Ramos duerman el sueño de los justos, por más de once años por culpa de la corrupción.  Las evidencias obtenidas por la DEA con las declaraciones del exgobernador Alejandro Lyons, que ya coloco en el cadalso la cabeza del fiscal anticorrupción Luis Gustavo Moreno, ahora coloca en capilla a tres exmagistrados y a varios congresistas, seguramente muchos de ellos tendrán los pelos de punta.

De todo esto, que dirá el ex procurador Alejandro Ordoñez amigo íntimo de los ex magistrados José Leónidas Bustos y Francisco Ricaurte y que según el periodista Daniel Coronell, se beneficiaron de puestos en la procuraduría y que fueron sobornados por los abogados Moreno y Pinilla. Según el periodista, allí funcionaba un carrusel donde los abogados Moreno y Pinilla sobornaban a los exmagistrados para que en casos emblemáticos que ellos llevaban-como el de Ramos y Hernán Andrade- fueran sentenciados a favor de sus clientes. De igual manera, me gustaría saber que piensa el senador Uribe con la nueva presunta actuación de su protegido Andrés Felipe Arias y su vinculación al caso Odebrecht. También que piensa el expresidente Andrés Pastrana sobre su copartidario Hernán Andrade también vinculado a este escándalo de sobornos y corrupción en la corte suprema de justicia.

Con esto que ha sucedido, la justicia colombiana toco fondo, no puede ser que a quien por hambre se hurta una gallina o se robe unas pastas de caldo Maggie lo sentencien ágilmente, y que aquellos que han saqueado el erario público, quienes han tenido vínculos con paramilitares, quienes han cometido masacres, hoy Esten libres o hayan sido liberados frutos de las actuaciones de personajes como estos, pero más grave aún, que muchos magistrados, fiscales y jueces que hoy investigan a políticos y personajes de la vida pública, tiene vínculos de amistad o de familiaridad o fueron nombrados por los personajes en mención.

Indiscutiblemente en este país, la justicia cojea y lo peor es que no se avizora que mejore o que marche de manera recta, por ahora no les interesa impartir buena justicia, así se demostró, con el hundimiento del proyecto en la corte constitucional el año pasado que tenía fundamentalmente entre otros aspectos,  la supresión del Consejo Superior de la Judicatura, el juzgamiento de aforados, o la designación de altos cargos de la Rama Judicial, amanecerá y veremos que sigue pasando en este país del sagrado corazón.

Carlos Arturo Rico Godoy.

 

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

5 − 2 =