VAMOS A MARCHAR.

El próximo lunes primero de mayo, marchamos en honor a los mártires de chicago, quienes entregaron sus vidas por conseguir una jornada laboral de ocho horas. En pleno 2017, al igual que hace 131 años, los trabajadores,  luchamos  por conseguir mejores condiciones sociales, económicas, politicas y laborales.

La situación de las y los trabajadores del mundo a través de la historia no ha sido fácil. El mundo ha sido testigo de infinidad de huelgas, desde que los trabajadores y empezaron a tomar conciencia de su situación y empezaron a exigir mejores condiciones laborales. Desde la revolución industrial del siglo XVIII hasta nuestros días, las y los trabajadores hemos librado una lucha incesante por hacer respetar nuestros derechos, por conseguir reivindicaciones más justas y porque los Gobiernos expidan leyes que protejan al trabajador de la oprobiosa explotación por parte de los empresarios.

La historia reconoce que muchas gestas desde los trabajadores de cierta manera han marcado un camino. La revuelta de chicago de 1886, es un ejemplo que al final ocasiona la definición de la jornada de trabajo para todos de ocho horas.

Si bien es cierto las luchas de los trabajadores han alcanzado importantes reivindicaciones en el mundo también es cierto que aún siguen muchas inequidades. Ni siquiera con la creación de la organización internacional del trabajo OIT  en 1919, terminada la primera guerra mundial,  con la idea de alcanzar la justicia social para una paz permanente y universal, y con la convicción que existía para ese entonces condiciones de trabajo injustas para los seres humanos.

Así como las cosas evolucionan, de igual manera la lucha de los trabajadores también la hace. Desde la muerte de los trabajadores en chicago y de las mujeres en Nueva York que pedía reducción de la jornada de trabajo, hasta hoy, que luchamos por mejorar la salud, el bienestar, la defensa de la soberanía, defensa del medio ambiente, del proceso de paz y hasta de la vida misma.

De igual manera, las organizaciones de los trabajadores, viven situaciones difíciles. En todo el mundo se irrespeta los sindicatos. América Latina se destaca no propiamente por respetarlas. En un estudio de julio del año pasado realizado por la ONG viva la ciudadanía, se constató que en varios países de Latinoamérica, existe un recrudecimiento de la criminalización de la acción sindical. En Colombia particularmente se evidencio que se viola el derecho de asociación, se monta acciones para judicializar a trabajadores por participar en huelgas, despidos masivos, se violan y no se cumplen las negociaciones colectivas.

Los trabajadores debemos seguir mostrando nuestra inconformidad, debemos respaldar nuestras organizaciones sindicales, debemos seguir marchando. Agrupémonos todos porque unidos somos más y lograremos más.  Vamos a conmemorar, que el 1 de mayo no sea un día de descanso,  que sea un día para marchar.

Carlos Arturo Rico Godoy.

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