Canciones en momentos de pandemia, desde una épica de maestros

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Canciones en momentos de pandemia, desde una épica de maestros

Salomón Rodríguez Piñeros
IED Fernando Mazuera Villegas
Comité de Comunicaciones

Este es una valoración y un homenaje al trabajo de mis colegas, a los maestras y maestras de todos los rincones del país, que no han dejado apagar la luz en la escuela, en estos momentos difíciles que ha atravesado la humanidad quiero compartir con todos ustedes, una narrativa que ha sido reconocida por la editorial de la Universidad de Santander de México, para publicarla en el libro “Épica 100-100”,fui invitado a contar mi historia de maestro, en los primeros 100 días de confinamiento, para contar esta experiencia vivida, se elaboró una narrativa cuyo fragmento quiero compartir a continuación y cuya referencia completa se puede encontrar en redes sociales como aparece a pie del texto.

Aquellas clases de historia donde se hablaba de la peste negra, que azotó a la Europa del siglo XIV, en la actualidad otra pandemia toca las dinámicas de nuestros pueblos y del mundo entero, la gente se encierra en sus casas, pero la vida para grandes y chicos debe seguir su curso y una de las dinámicas que no puede parar es el aprendizaje de los estudiantes. Por esta razón, la escuela indirectamente se trasladó a los hogares, a un espacio del cuarto o al rincón de la biblioteca de la casa que se adecuó para continuar las clases escolares, solo que de manera virtual.

El mundo no estaba preparado, ni las mentes más pesimistas podrían haber proyectado una catástrofe de la magnitud que estamos viviendo, los países ricos y pobres todos por igual sufren los rigores de la pandemia, para todos quedará una marca en la memoria, porque han sido días complejos. En un futuro estas escenas las traerá el recuerdo; las muertes de los que partieron, el dolor físico y psicológico que ocasiona una enfermedad, la angustia que recorre el alma y el cuerpo, tocan lo más profundo de nuestros sentimientos, ante la vulnerabilidad que ocasiona un virus.

En fin, hemos vivido momentos fuertes y las ganas de aprender siguen ahí, porque la escuela no la hacen las paredes y los pupitres solamente, hay algo más fuerte; son los corazones, los gritos, los abrazos, las lecciones, la merienda y el miedo a pasar al tablero. Todo eso está aparentemente quieto, porque las aulas están vacías, pero la vida sigue ahí, para los estudiantes y los maestros la escuela se trasladó a los hogares, detrás de una fría pantalla y bajo miradas que van y vienen en un clic que nos conecta o nos elimina. Los trabajos ahora son virtuales, la voz se hace tenue con los problemas de conectividad, pero ahí estamos; niños y maestros que no pierden la fe y la esperanza de volver algún día a las aulas y al patio de la escuela.

Es así como las canciones han estado presentes en momentos de pandemia, uno de los primeros ejercicios empezó con la canción: Caminante, del grupo español Bongo Botraco, tema musical que nos dice que se hace camino al andar, porque los problemas de la vida nos hace más sabios y por más fuertes que hoy sean los vientos y el trueno, el arcoíris y el sol van a salir al despejar la madrugada, para darnos el calor, esa misma luz que necesitamos para seguir el camino.

Las canciones llegan al alma, para quienes permitimos que los mensajes no sólo se conviertan en sonidos agradables, de igual forma nos dejamos llevar por la sana inspiración de otros. La canción: No quiero ser mayor, de El José, nos permite viajar por la fantasía de los niños, en este tema musical las preguntas nos llevan por los planetas, por la luna, por el miedo que ocasiona la oscuridad y por la fuerza de un barco de papel que no se deja hundir en ese lago cristalino.

Las clases de ciencias sociales también nos llevan por el túnel de la historia y la guerra, un horror que pareciera no se acaba en el tiempo, es por eso que reflexionar sobre la vida nos permite ser mejores seres humanos, al fin y al cabo, la violencia nos aleja del otro. Es la historia de un soldado que en la guerra por equivocación terminó matando a su propio amigo de infancia, las balas cerraron los ojos de José y silenciaron el corazón de su hermano de escuela, esta historia se relata en la canción: Mamá anoche en las trincheras en la voz de Irene delgado.

En esa búsqueda para generar valores e identidad en los niños, antes y dentro de la crisis que vivimos, llega una canción a una clase de ética y democracia. La cantautora Katie James, nos regala unos bellos versos con: Toitico bien empacao. Una manera de encontramos con nuestras raíces colombianas y con nuestra historia olvidada, un viaje por la comida, por los alimentos que nos llevan al pasado, a la casa de los abuelos y de aquellos platillos que se preparaban en el fogón de leña, con una vieja olla de barro y con el mejor de los ingredientes, el amor.

Estamos viviendo momentos fuertes, pero de aprendizajes infinitos con los que nos rodean, porque la familia es el lugar del calor, del descanso y de aquella paz que ya no está en las calles. Así los relata la canción: Aves Enjauladas de Rozalén, un tema musical que nos deja perplejos ante la necesidad que tenemos de expresar el amor y los sentimientos por estos días. Cuando la pandemia pase, la vida nos dará una bella lección; aprenderemos a ser felices, con nosotros mismos y con los otros. No será un mundo perfecto, pero por lo menos más atenuado de tanta crueldad.

Esta es una historia de aula, con alas y muchos amigos en el camino, es un viaje maravilloso por el infinito mundo de las músicas, cuya interacción escritural y con el apoyo de los libros, es hoy una experiencia colaborativa escolar en continua construcción. Son más de cien canciones las que han acompañado el trasegar por las aulas y en estos momentos de pandemia han sido un aliciente para cada respiro, para tomar fuerzas en medio de nuestros encierros, porque se han confinado los cuerpos, pero ni el alma, ni la mente se han quedado quietas.

Para los estudiantes que viven y sueñan, les quiero expresar que la música también nos cuenta; una historia, una reflexión, un suceso, las sonoridades son una luz en el camino para los niños y sus familias en estos tiempos, en medio del hambre y de tantas necesidades que se relatan en nuestras comunidades escolares.

Desde la distancia, la vida se hace presente para cada uno de los actores educativos, la escuela sigue ahí, porque el corazón de los maestros y los niños aún está latiendo con ritmo musical.

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Narrativa en google: You Tube Epica 100 100 Las músicas nos encantan y nos cuentan
Proyecto PMC. https://www.youtube.com/watch?v=J7lIxe7x56I

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