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Editorial Gerente General

PRESIDENTE DUQUE, QUEDA ADVERTIDO.

En la historia de nuestro país, ha habido muchas marchas, muchas movilizaciones dirigidas por los movimientos sociales, por el pueblo, hasta por la misma derecha de este país. Tenía 15 años, en el año de 1977, cuando se dio el paro cívico, convocado por casi que, las mismas organizaciones que este jueves nos convocaron, con muchos motivos coincidentes, que, para aquella época, el Gobierno de Alfonso López Michelsen imponía a los colombianos. En ese entonces, al igual que el pasado jueves 21, el Gobierno, militarizo las ciudades, hizo allanamientos, atemorizo a la población, como consecuencia de ese paro cívico, hubo 33 muertos, mas de 500 heridos y muchas detenciones.

Lo del jueves fue algo majestuoso, algo para no olvidar. Más de 10 Millones de ciudadanos, de toda índole, marcharon en por lo menos, 550 Municipios en todo el país. el respaldo unánime en varios países, de colombianos residentes allí, y muchos mensajes de apoyo de organizaciones sindicales de todo el mundo. El pueblo hablo y le advirtió al presidente Duque, que esta cansado de la ingobernabilidad, de la violencia, de la pobreza, de la injusticia social, del hambre, de la inequidad. Salieron a marchar, educadores, campesinos, indígenas, sectores de afrodescendientes, sindicatos, organizaciones sociales, políticos, trabajadores informales, estudiantes, organizaciones de víctimas del conflicto, mujeres y hombres independientes. A pesar de las estrategias, que el presidente y todo su equipo de Gobierno, implementaron para tratar, por todos los medios, de desmontar el paro, no lo lograron. La gente del común, el ciudadano de pie, sabe que tenemos un país, con mucha injusticia, que las medidas que el Gobierno tiene debajo de la mesa y que hoy niega, van a llegar al congreso para convertirse en leyes, por ello, debemos seguir atentos.

Fue un paro pacifico, con algunas fricciones pero que no pasaron a mayores, y que terminó con un sonoro cacerolazo, hecho que, en la historia sindical y social, es la primera vez que se presenta, con tal magnitud. El pueblo demostró civismo, demostró que no era tal, la alaraca del Gobierno y de las fuerzas armadas. Se ratificó que no necesitaba tanta parafernalia para atajar la inconformidad, el descontento y el malestar social. Durante todo el día se escucharon arengas, canticos, música, mucha alegría, la gente disfrazada, muchos carteles, que la gente se ingenió, para mostrar su malestar.

Como civilistas, debemos rechazar todos los actos vandálicos que de cierta manera empañaron este paro, que se presentaron después de las marchas y que desdibujan los objetivos centrales de la movilización. No se compadece, que pequeños grupos radicales, dañen los bienes públicos que le sirven a toda la comunidad. Otras personas con objetivos bien distintos, llegaron a saquear negocios. También rechazamos, el uso desmedido que aplicaron, miembros de las fuerzas militares para controlar los desórdenes, ese no es el trato humanitario que merecen los ciudadanos que protestan pacíficamente. Otro debe ser el trato que se le da a quien delinque.

Este es el inicio de la que viene para el próximo año, donde seguramente el Gobierno, en razón de los compromisos con los organismos internacionales, destapara sus cartas, sobre los temas que ocasionaron las multitudinarias marchas del jueves. Entonces, las organizaciones sociales y sindicales y el pueblo en general, debe recargar baterías porque el próximo año será de dura lucha por defender nuestros derechos, por defender la paz, por defender la justicia social. El comando Nacional de paro, estará atento al llamado del Gobierno que anunció que abre su agenda al dialogo social.

Carlos Arturo Rico Godoy.