El sector de la salud en Colombia se exalta, por el respeto y cumplimiento de sus derechos

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El sector de la salud en Colombia se exalta, por el respeto y cumplimiento de sus derechos

Comité de Comunicaciones

COOTRADECUN

¡No todos los héroes usan capa, algunos usan bata!

El 2021, año internacional del trabajador de la salud

Hoy en nuestro boletín solidario queremos dedicar este espacio a los trabajadores de la salud; de hecho, ya muchos de ellos pertenecen a nuestra cooperativa que como servidores públicos también tienen la posibilidad de ingresar. En este sentido, el año 2021 se designó por parte de la Organización mundial de la salud OMS cómo “el año internacional de la salud”, un homenaje para tantos profesionales que, desde su impecable labor y abnegación a su juramento hipocrático, vienen luchando para salvar la vida de miles de personas en el mundo.

La humanidad global colapsó por causa de la pandemia (covid 19), que podemos calificar como uno de los virus más fuertes que ha tenido que vivir la humanidad en las últimas décadas.

Pero ahí en la batalla contra este virus, se ubican los héroes de la vida, que está formada por la familia de la salud: médicos, enfermeras, bacteriólogos, personal de servicios generales y todos los equipos de los hospitales que están atendiendo y salvando vidas. En medio de las precariedades que afrontaron los centros hospitalarios en nuestro país el personal de la salud se convirtió en una esperanza para miles de personas y sus familias, si, aquellas familias que lograron salir adelante frente al Covid 19. Sin embargo, miles de seres humanos también se fueron, no lograron sobrellevar este virus que es muy complejo y que terminó arrancado la vida de muchos.

Se fueron en esta pandemia; amigos, seres queridos, médicos, enfermeras, y muchos maestros que partieron ante esta gran tragedia humana, si bien hay dolor en el recuerdo, angustia por los encierros vividos, hubo también mucho miedo al contagio.  Aunque ya estamos saliendo a flote, esta aparente calma se constituye en un motivo que nos obliga a seguirnos cuidando, a no desfallecer en el autocuidado y la protección de la vida propia y de los demás.

Pero también quedó reflejada una trágica radiografía: la negligencia del gobierno para el mantenimiento y dotación de las instituciones prestadoras de este servicio, el déficit de los stop de medicamentos e insumos biomédicos, las demoras en el pago de los profesionales y auxiliares.  Se visualizó también, la sobrecarga laboral de los prestadores de la salud, las inhumanas formas de contratación, el pago irrisorio para gran parte del personal de la salubridad, incluso que por meses enteros no se les ha canceló. Sin embargo, estos servidores nunca han desfallecido; encontrándose inmersos en esta realidad tan controvertida, la equivocada concepción de la controversial ley 100 de la salud. De ello se concluye que la pandemia mostró la realidad que azota a este sector, que navega entre la privatización y el abandono del gobierno. Así las cosas, se convirtió la vida en un negocio, con la tercerización laboral que contrata a destajo, en un país atrapado en el subdesarrollo y corrupción de la que no se escapan los hospitales de nuestra querida nación, ¡el país del sagrado corazón!

Hoy resaltamos y agradecemos, el impecable trabajo del personal de la salud, por enfrentar de manera profesional y abnegada a la población que fue azotada por el virus de la muerte, a pesar de la zozobra, de haber vivido la marcha y despedida de muchos compañeros que perdieron la lucha por la vida.

Y si este año se designó como el año internacional del personal de la salud, en homenaje a estos héroes de bata blanca, de rostros cansados y agotados que se esconden bajo el tapabocas, de carreras en camillas para entubar a tantos que buscaron salvar. Además de un homenaje, los exhortamos a exigir sus condiciones laborales, a organizarse y fortalecer sus sindicatos y filiales y que hagan respetar sus derechos, una batalla que se ha venido perdiendo precisamente cuando la privatización de la salud marcó la pauta para mercantilizar la vida.

Gracias infinitas a todo el personal que batalló y sigue luchando en cientos de hospitales, clínicas, y consultorios o en los servicios domiciliarios, en tanto lugares donde la vida se la juega todo el tiempo.

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