¿En qué va el presupuesto general de la nación?

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¿En qué va el presupuesto general de la nación?

Andamos distraídos por tantas cosas en este país; que temas tan fundamentales como la aprobación del presupuesto general de la nación, pasan a un segundo plano. El presupuesto es la herramienta más importante financieramente hablando, en una nación, pues allí se programan los ingresos, el gasto público, la manera de ejecutarlo y se establecen las reglas para su cumplimiento.

Para el año 2022, el Gobierno Nacional planteó un presupuesto con una suma que asciende a los 350 billones de pesos. Según el ministro de hacienda las prioridades para el próximo año, en esta materia, son el empleo, la salud, el trabajo y la protección social.

Haciendo un desglose de los rubros más importantes del presupuesto 2022 podemos destacar: La porción más grande-el 21 por ciento- equivalente a 75 billones de pesos, se la lleva el pago del servicio de la deuda pública. Luego en su orden están educación 49 billones de pesos, salud 41 billones de pesos, trabajo 36 billones de pesos, defensa 29.9 billones de pesos, hacienda con 25,7 billones de pesos. Otros sectores se les asigno menores porcentajes como transporte 12 billones, policía 12 billones, rama judicial 5.6 billones, fiscalía 5 billones, justicia 3.7 billones, tecnología 2.5 billones, agricultura 2.4 billones, ambiente 0.9 billones, ciencia menos de un billón de pesos, para financiar el acuerdo de paz 0.78 billones de pesos.

Sin ser un experto en estos temas financieros, pero colocando la lógica a funcionar y mirando los montos destinados en el presupuesto para cada uno de los sectores, podemos analizar que el rubro para pagar intereses de la deuda se lleva casi la cuarta parte del presupuesto, es decir, al Gobierno le interesa más quedar bien con los acreedores, que el bienestar de la población en general. Argentina en varias oportunidades, ha renegociado el pago del servicio de la deuda externa y no ha pasado nada, entonces, porque nuestro país no lo hace y esos 75 billones los coloca para ayudar a mitigar el hambre de la gente y asistir a quienes se quedaron sin empleo y para apoyar a las pequeñas y medianas empresas, en lugar de estar pensando en más endeudamiento y más reformas tributarias.

Preocupante las denuncias de los congresistas de los partidos alternativos frente al desfinanciamiento de estrategias fundamentales para la implementación en el acuerdo de paz. Se disminuyen la financiación para la protección de los lideres amenazados, la agencia para la reincorporación de excombatientes, el desarrollo rural, el programa de sustitución de cultivos, y muy grave que la comisión de la verdad no tenga presupuesto, pues es allí, donde hemos conocido parte del horrendo genocidio que ha vivido Colombia y que, si no se hubiera firmado el acuerdo, seguramente la verdad seguiría oculta.

En el papel, el sector de la educación es uno de los más favorecidos por el monto asignado. Nos corresponde a los educadores indagar en que se invierte, pues lo que sí sabemos es que la infraestructura de muchos de los colegios públicos está en mal estado, la capacitación de los maestros es casi nula, el financiamiento para asegurar el pago de los ascensos de los educadores del 1278 no se ve, la inversión en tecnología brilla por su ausencia, falta mobiliario, implementos deportivos, material didáctico, entre otras falencias. Fecode, nuestra máxima organización sindical, debe estar al tanto de cómo se distribuye el presupuesto desde el ministerio de educación Nacional, pues en el presupuesto no se desglosa, para que pueda denunciar las anomalías que se presenten.

En general, el presupuesto pasará con pocas modificaciones, pues el Gobierno, tiene las mayorías parlamentarias, tanto es así que, han convocado a debate en plenaria de cámara de representantes el próximo lunes festivo, cuando el pueblo está más preocupado por el regreso de puente, la voz de los congresistas que están en la oposición denuncian los micos  que están escondidos en este proyecto pero  no alcanza para tener incidencia en un presupuesto que contribuya a menguar la desigualdad y la pobreza, y que mitigue las más sentidas necesidades de la población más pobre, seguiremos igual o peor de lo que estamos viviendo.

Carlos Arturo Rico Godoy.

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