Historia del estudiante caído, a propósito de sucesos recientes

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Historia del estudiante caído, a propósito de sucesos recientes

Lic: Blanca Ligia Quintero
Comité de Comunicaciones

En el marco de este estallido social son muchos los estudiantes caídos en este país que se revisten de masacres, dolor y muerte… quizá en años anteriores este mismo panorama se veía, pero hoy más que nunca lo vemos acrecentado, donde el derecho a la vida consagrada en la constitución del 91 no se respeta y se viola.

El 8 y 9 de junio se rinde homenaje al “estudiante caído” recordando así los estudiantes asesinados en las luchas estudiantiles como la de los años 1929,1954 y 1973 y que en este año 2021 en el mes de mayo y junio superan las de años anteriores.

En la memoria histórica del país hay que recordar a: Gonzalo Bravo Pérez, estudiante de la Universidad Nacional, que el 7 de junio del año 1929, fue asesinado cuando participaba en la protesta reclamando justicia por la masacre de los trabajadores sindicalizados de las bananeras ocurrida en Ciénaga Magdalena el 5 y 6 de diciembre del año 1928, bajo el gobierno de Miguel Abadía Méndez.

El 8 de junio de 1954, los estudiantes se movilizaban para recordar lo sucedido con su compañero en el año 1929 y recibieron la represión de la policía y vuelve a repetirse este mismo hecho con el estudiante de medicina y filosofía de la universidad nacional Uriel Gutiérrez; en el gobierno de Rojas Pinilla.
Así mismo el 8 de junio de 1973 en la conmemoración del estudiante caído, por la acción represiva militar asesinan a, Luis Fernando Barrientos de la universidad de Antioquia. Por todos estos hechos los estudiantes colombianos decidieron declarar el 8 y 9 de junio como el “Día del estudiante caído”.

Cabe mencionar que hasta estas fechas se conoce el nombre de las víctimas estudiantiles que han muerto por la acción represiva de militares en diferentes gobiernos de turno. Hoy tristemente vemos que nada ha cambiado y quizá ha empeorado las acciones represivas y violentas con las que el estado quiere acallar el pueblo, coartando el derecho a la protesta pacífica; como se evidencia en este paro del mes de mayo y junio, donde ni la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) no ha logrado establecer el número exacto de víctimas caídas y desaparecidas; donde muchos de ellos serán estudiantes como Lucas Villa y Santiago Murillo.

Estos hechos muestran la situación de represión del régimen de este gobierno cruel y despiadado más que los anteriores, por eso hoy estamos llamados a estar atentos ante esta crisis sin antecedentes en la historia de nuestro país y no dejarnos amedrentar y continuar unidos en la lucha por la igualdad en los derechos que a cada persona le asiste en la constitución.

Cabe resaltar que el movimiento estudiantil ha estado presente y atento en cada una de las luchas sociales justas del pueblo colombiano y que por ello es digno mantener viva la memoria de cada uno de los estudiantes caídos que han dado su vida en defensa y construcción de una educación digna y un mejor país para todas las clases sociales.

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