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¡La importancia de sentir!

Por: Mònica A. Cortés González

Psicóloga Especialista en Desarrollo Personal y Familiar

Especialista en Gestión de Procesos psicosociales

Es importante poder identificar ¿Qué son las emociones y por qué son tan importantes para el ser humano? Podemos decir entonces que las emociones son reacciones que tenemos dependiendo de los estímulos de nuestro entorno y de nuestras experiencias (no todos reaccionamos de la misma manera ante la ira, el desagrado o el miedo). Así como los colores primarios, existen cinco emociones básicas y primarias que todos hemos vivido y son: ira o enojo, tristeza, desagrado, miedo y alegría (así es, como los personajes de la película “Intensamente” nos deja un hermoso mensaje respecto a la importancia de vivir y sentir todas nuestras emociones, cómo cada una nos aporta en nuestro crecimiento personal).

Pero ¿Qué significa cada emoción? La tristeza es la reacción a algún hecho doloroso o una dolencia emocional y la podemos expresar por medio del llanto, la falta de apetito, el grito, frustración, impotencia e irritación. El desagrado es una expresión de rechazo, molestia o incomodidad y se puede expresar desde sentimientos de fastidio como de irritación. El miedo es la reacción a alguna amenaza o a algo que genera inseguridad y los sentimientos o sensaciones que se puede experimentar puede ser ansiedad, nerviosismo, angustia, pánico o el mismo llanto.

El enojo o ira es una respuesta ante situaciones de frustración, amenaza o pérdida y se puede manifestar desde la irritación, rabia o venganza. Y, por último, la alegría la cual es la respuesta a situaciones o momentos de tranquilidad, agrado, seguridad y gusto y la podemos expresar por medio de la risa, euforia, felicidad entre otras. Como podemos observar podemos tener la misma reacción ante diferentes emociones y esto se da como lo mencioné anteriormente por la manera en que nos educaron y por nuestras experiencias de vida.

Algo que tenemos que tener presente es que no existen emociones buenas ni malas, sencillamente son reacciones que experimentamos o vivimos de acuerdo a nuestro entorno y todas son válidas y no debemos evitarlas, por eso no está bien cuando le decimos a otra persona frases como. “no llore, no sea bobo, llorar no es de hombres…no sea gallina, cobarde… no se ría tanto que parece un(a) escandaloso (o)”, etc. Las emociones son (temporales) producto de una respuesta a algo o alguien, en ocasiones pueden ser intensas y generar reacciones físicas muy fuertes que pueden ser difíciles de controlar (es en estos momentos que debemos pedir ayuda para manejarlas y no ocasionar daño).

Por eso, a veces, creemos que es mejor no expresarlas, sentirlas, vivirlas y que es más fácil anularlas. Por eso es importante adquirir estrategias que nos ayuden a controlar y responder de manera constructiva ante nuestro entorno. (Gross, 2015; Ekman & Cordano, 2011). Y ahora ¿Cómo lo logramos?, es importante que tengamos dos conceptos claves: Regulación emocional e Inteligencia emocional. La primera hace referencia a todas las estrategias que tenemos para controlar esas emociones que nos aquejan y no dejar que estas se descontrolen y se vuelvan un problema o una dificultad, en especial cuando debemos relacionarnos con otras personas. La segunda es la capacidad que poseen las personas para tomar conciencia de sus emociones o sentimientos y las de los demás, de tal manera que las mismas no supongan una limitación para la consecución de tus objetivos, sino todo lo contrario, que sirvan para lograr un crecimiento y no un obstáculo

Para fortalecer la regulación emocional es importante tener en cuenta las siguientes recomendaciones:

  • Técnicas de relajación como yoga o respiración diafragmática.
  • Realizar actividades de interés propio como caminar, leer, dibujar, pintar, realizar algún juego mental o físico, ir al cine, ver series, hablar, etc.
  • Adquirir hábitos emocionales saludables como por ejemplo rodearse de personas positivas, pensar en positivo, tener un plan de solución cuando se presente un problema, ejercitar la mente, hacer caso omiso a comentarios destructivos, dañinos y/o de envidia, etc.
  • Proporcionar estímulos positivos como darle gusto a nuestros sentidos por medio de una rica comida, olores y sabores agradables, masajes o el contacto con texturas que nos proporcionan sensaciones de tranquilidad, escuchar nuestra música, programas o sonidos agradables.
  • Tener espacios para mostrar las emociones y enseñarles a los niños y niñas a expresarse por medio de manifestaciones afectivas como, llanto, escribiendo, asignándole colores a las emociones, sensaciones o formas.
  • Identificar los detonantes que nos generan el enojo, una vez realizada esta acción establecer cuáles son las reacciones y qué podemos hacer para mejorarlas y /o tener una respuesta asertiva.
  • Las emociones reprimidas se tornan desbordantes buscando ser liberadas y producen la psicosomatización, que consiste en la expresión de lo psicológico mediante síntomas físicos, de manera en que el cuerpo también enferma por eso lo importante de identificar las reacciones que nos generan malestar.
  • Identificar el nivel de enojo para de esta manera hacer una pausa respirar, cambiar de pensamiento negativo a positivo y así poder actuar. (Niveles de enojo: fastidio, frustración, pérdida de paciencia, discutir, amargura, furia y venganza)

Finalmente, para reforzar la inteligencia emocional es clave tener en cuenta: Reconocer y reflexionar respecto a las reacciones que tenemos ante las diferentes emociones, puedes evaluar cuáles son las situaciones donde eres más propenso a no darte este espacio de tiempo y, tras detectarlas, definir cuáles pudieran ser las señales de alarma que te avisan de que debes retirarte de la situación para reflexionar, saber gestionar cuáles son las emociones correctas, dónde, por qué y para qué, es decir, pensar como hemos y cómo podemos reaccionar, ser empáticos (tengamos en cuenta que cada uno de nosotros tenemos nuestras maneras de reaccionar y por eso debemos brindarle al otro las estrategias y herramientas para el manejo de las emociones) y por último, si consideras solicita apoyo de un profesional.

No dejes de vivir por miedo a sentir y a expresar.

 

Referencias bibliográficas

 

ICBF. Mi Familia. Recuperado de. https://www.icbf.gov.co/sites/default/files/flipbook/mar_de_emociones/img/file.pdf.

 

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