LLEGO LA HORA DE LA VERDAD.

Llegó la hora de la verdad, en que los colombianos debemos tomar la decisión de elegir a quien conducirá los destinos de nuestro país en el próximo cuatrienio. En medio de una campaña llena de acusaciones, en donde se privilegia la guerra sucia y el desprestigio, antes que dar los debates sobre las propuestas y los programas, para que la gente opine y decida.

El momento está dado para que los ciudadanos demostremos en las urnas, nuestra inconformidad sobre lo que viene pasando y ha pasado en la historia nuestra. Más de 200 años de Gobiernos de derecha, liberales y conservadores, dominados por unas pocas familias que han postrado al país que hoy vemos, con pobreza, con desigualdad, con injusticia social y como si fuera poco con una descarada corrupción.

Hoy, estamos ante el resurgimiento de la izquierda representaba en el candidato Gustavo Petro. María Jimena Duzán, plantea en la revista semana que “Una democracia sin izquierda es lo mismo que una democracia sin derecha: siempre va a estar coja y condenada a caminar siempre con la ayuda de muletas. Por eso, no hay que temerle a que en el país por fin esté naciendo una izquierda moderna, democrática que pueda servir de interlocutor para debatir con la derecha. De eso se trata la democracia. Ser de izquierda no puede seguir siendo una amenaza a la democracia”.

Si analizamos cada uno de las propuestas de candidatos como Duque, Vargas Lleras, De la Calle, candidatos de la derecha, vemos que no hay cambios sustanciales ni mucho menos compromisos frente los problemas que agobian a la clase humilde y la clase trabajadora. En salud, no hay una propuesta que permita colocar al usuario como prioridad en la atención, ni mucho menos se ve la intención en acabar con las EPS, causantes en gran medida de nuestra desgracia en el servicio de salud. En educación, no vemos una política que permita eliminar la ley 715 o ley fiscal, o una propuesta de reforma al sistema general de participaciones, que ha mercantilizado la educación sometiéndola a la oprobiosa relación costo alumno-docente.

No vemos una política de empleo, de vivienda, de reforma a la justicia, de ataque frontal a la corrupción. Pocas esperanzas tienen los campesinos, pues no hay una política agraria que conduzca a su crecimiento, ni una política que rescate la industria colombiana, que cada día viene cayendo por consecuencia de los tratados de libre comercio, y mucho menos, escuchamos una política de fondo que ataque la desigualdad social.

La esperanza está centrada en el candidato de la Colombia Humana, Gustavo Petro. Él es, el candidato que el país requiere para cambiar el rumbo de Colombia. En sus tesis planteadas en educación, salud, medio ambiente, en justicia, en economía, en la industria, en empleo y para el campo, entre otros, prioriza lo humano con políticas de inclusión social.

Amigas y amigos, docentes, trabajadores, amas de casa, desempleados, campesinos, llegó la hora de hacer valer su voto, de tomar decisiones, o vamos por el cambio o definitivamente seguimos con los mismos. ¿Me llamo CARLOS ARTURO RICO GODOY Y QUIERO QUE GUSTAVO PETRO SEA  MI PRESIDENTE  Y USTED?

Carlos Arturo Rico Godoy.

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