LO QUE NOS ESPERA EN EL GOBIERNO DE DUQUE.

El pueblo colombiano, eligió como su presidente para los próximos cuatro años a Iván Duque, el candidato del centro democrático y de toda la coalición de los partidos que representa la derecha en este país que, históricamente son los que han gobernado. En ese sentido, vale la pena plantear algunas inquietudes de lo que podemos esperar en este cuatrienio.

Para el campo colombiano plantea el presidente electo, incentivos tributarios, fortalecimiento del rol de la mujer rural, créditos que incentiven los asuntos de productividad, los jóvenes y las familias de regreso al campo, protección a la propiedad privada y acceso a la tierra. En estas propuestas, no se dice como lo van a hacer, ni tampoco se lee una propuesta que mencione la revisión de los tratados de libre comercio, que son los que en un alto porcentaje le han hecho un daño enorme al sector agrícola. No aparece por ningún lado, alguna estrategia que se refiera a subsidios y créditos con periodos de gracia que beneficien al pequeño productor. Igualmente, no dicen nada sobre dos temas que están consagrados en el acuerdo de paz, la reforma agraria y la restitución de tierras a quienes se las arrebataron.

En el tema de la justicia, ya el presidente electo metió su mano para aplazar en el senado la reglamentación de la justicia especial para la paz JEP, reglamentación que se necesita con carácter de urgencia para desempantanar jurídicamente la situación de exguerrilleros, militares y quienes hayan estado involucrados en hechos delictivos durante el conflicto armado. se dice que se propondrá la independencia de los órganos de control, que las superintendencias se regularan para que gocen de autonomía. Como presidente electo, Duque manifestó la supuesta intención de construir consensos para que nuestro país, tenga una justicia creíble, eficaz y cercana al ciudadano.

El presidente Santos, hizo dos intentos para hacer la reforma a la justicia que tanto reclama el país, que no tuvieron éxito puesto que el tránsito por el congreso fue tortuoso, al punto que le colgaron tantos micos que el Gobierno tomó la decisión de retirar el proyecto. Queda la gran preocupación si Iván Duque en sus cuatro años abrirá el debate en torno a la unificación de todas las cortes, propuesta que en otrora Álvaro Uribe Vélez hizo.

Frente a la educación se impulsará la jornada única, profundizará la estrategia ser pilo paga, creará la de ser profe paga, docentes y directivos docentes del más alto nivel, énfasis en la educación preescolar, pero nada sobre los tres años. Los tres últimos años de la educación básica tendrán la formación técnica. Por ningún lado se lee, sobre las condiciones salariales de los educadores, ni del fortalecimiento tecnológico, ni del mejoramiento de la infraestructura, ni estrategias que hablen sobre pedagogía o reforma al currículo.

Para la salud, solo se plantea las sanciones para las EPS que no le paguen a tiempo a sus proveedores, una salud de calidad, programas de prevención y sostenibilidad del programa de salud, historias clínicas digitales. No se ve por ningún lado políticas de fondo para favorecer al usuario, ni mucho menos, la intención de una reforma estructural al sistema de salud.

En el tema pensional, propone una reforma concentrada en la equidad, teniendo como prelación los sectores mas vulnerables, se comprometió a no subir la edad de pensión, ampliar la base de cotizantes y crear políticas para la formalización laboral para que el sistema pensional tenga mas recursos.

Estas son algunos de los temas del plan de Gobierno del presidente electo. Se vislumbra que, para los sectores sociales no hay estrategias que conlleven a mejorar la situación económica, ni social, que la política que se impondrá es la del continuismo, la de la profundización del modelo económico.

Para los trabajadores y para nuestras organizaciones sindicales, vendrán días difíciles. EL jefe del presidente electo no es amigo de nosotros, por lo tanto, tendremos restricción a la movilización, limitaciones para el aumento salarial, flexibilización para el despido de trabajadores, reformas en salud, seguridad social y cesantías, para favorecer los intereses de los grandes empresarios. Con este panorama, aclaramos que el futuro no es para todos, es para unos pocos, para los mismos de siempre.

 

Carlos Arturo Rico Godoy.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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