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Tres años del gobierno de Duque

Carlos Arturo Rico Godoy.

El pasado 7 de agosto, este Gobierno cumplió tres años de haberse posesionado, en su discurso- en ese entonces- todos escuchamos  frases como estas, no más divisiones entre izquierda y de derecha, quiero una Colombia en donde todos podamos construir la paz, radicamos un paquete legislativo anticorrupción, vamos a trabajar para prevenir la violencia contra los líderes sociales, no vamos a permitir que los clanes y las disidencias sigan haciendo de las suyas, bajaremos impuesto y mejoraremos los ingresos para los trabajadores, respetaremos el medio ambiente, llega la presidencia una nueva generación inspirada en la justicia social, promoveré el trabajo en equipo y la construcción de consensos.

Hoy estas frases, cobran vigencia para analizar este mandato y reafirmar que los discursos son muy diferentes a la realidad. Tenemos un presidente que desconoce el país, no tiene idea de lo que viven las poblaciones más vulnerables, un Gobierno que no escucha, un Gobierno comprometido con los designios que los gremios económicos le han colocado en la carpeta presidencial.

Según datos de la universidad de los Andes, en Colombia hay más de siete millones de personas en situación de pobreza extrema. Durante décadas, no ha sido viable una reforma rural que permita acabar con la desigualdad en la distribución de la tierra. Muchos estudios han concluido que Colombia, es el país más desigual en América Latina en el tema de la tenencia de la tierra, solo el uno por ciento de la población acapara el 80 por ciento de las tierras productivas. Increíblemente en nuestro país, todavía mueren niños por falta de alimentos básicos para que no caigan en la desnutrición. Las cifras estadísticas, muestran que, en el año 2020 en Colombia, el 10.8 por ciento de niños menores de cinco años sufrieron de desnutrición y que seis de cada 10.000 niños, murieron por deficiencias nutricionales.

 Según transparencia Internacional, Colombia para el año 2020, ocupó el puesto 92 entre 180 países evaluados, con un puntaje de 39 sobre 100, donde 0 significa corrupción muy elevada y 100, ausencia de corrupción. Entre los países que hacen parte de la OCDE, Colombia ocupo el penúltimo puesto entre 37 países, solo supero a México. Una calificación por debajo de 50 puntos, indica niveles de corrupción muy serios en el sector público de un país. Para su conocimiento, países como Dinamarca, Nueva Zelanda, Singapur y Suecia entre otros, obtuvieron puntajes de 85 y 87 respectivamente, es decir, no ha sido posible terminar con ese mal que acaba con los presupuestos públicos, para la muestra, lo que estamos viviendo con el escándalo del ministerio de las TIC, donde 70.000 millones están embolatados por cuenta de haberle otorgado contrato a una empresa que no reunía los requisitos.

Bien lo describe Ariel Ávila, en el diario el espectador, en donde hace un análisis profundo sobre cómo va nuestro país. Dice Ariel “El Gobierno de Iván Duque, será recordado como aquel que sumió al país en una de las peores crisis de nuestra historia más reciente. Una crisis a cuatro niveles: una crisis de seguridad, que se manifiesta en el incremento de masacres y el asesinato de líderes sociales, el crecimiento militar de los grupos armados ilegales y el aumento de las disputas por las economías ilegales. Una crisis social, cuyo mejor reflejo es la actual ola de protestas que comenzaron el 28 de abril, pero que tienen su origen en el año 2.019 que fueron opacadas por la pandemia. Una crisis política, la cual se traduce en el debilitamiento de la democracia, el congreso no funciona desde hace más de año y medio, lo hace manera virtual, donde las mesas directivas niegan los debates y el control político. Una crisis económica, cuyo mejor reflejo lo dijo el Dane, dando a conocer el aumento del número de pobres, de desempleados, de informales, el estancamiento de la producción Nacional y el aumento de las importaciones”.

Entonces, aquí vale la pena preguntarnos ¿para dónde va nuestro país?  ¿Qué rumbo tomará? ¿será capaz el pueblo de cambiar las relaciones de poder? Ojalá todo lo que viene pasando sirvan como puntos de reflexión para que los partidos alternativos y todos aquellos que queremos otra Nación busquemos la unidad, es ahora o nunca lo lograremos.

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